¿Qué le parece la designación del estatista Alejandro Narváez como presidente del directorio de Petroperú?
Alguien tenía que aceptarlo. Estuvieron buscando a alguien que firmara la operación de salvataje, que parecía ser bastante complicada. Yo no llamaría al señor Alejandro Narváez estatista, sino izquierdista y, para la izquierda, todo es ilusión, menos el poder. Y el poder, por supuesto, tiene una serie de ventajas económicas.
Una empresa quiebra cuando su valor presente neto es negativo; pero, mientras haya alguien que quiera mantener la pérdida, en este caso el Estado, siempre va a haber un Narváez que firme cualquier cosa por un buen sueldo. Petroperú nos cuesta una barbaridad de recursos y es un desastre como negocio desde el punto de vista privado, pero no está quebrada en la medida en que quien tiene el poder puede abusar y utilizar dinero de los hospitales, colegios o universidades para mantener este botín político.Como diría el señor Arista, es inmoral, en un país donde la gente muere por falta de atención básica, gastar una monstruosidad de dinero en mantener una empresa de la cual ni siquiera sabemos cómo compra o importa petróleo.
Eso fue lo que señaló el directorio anterior, liderado por Oliver Stark.
Antes de Stark, también se decía eso.
Y Arista nos mintió porque se va a seguir inyectando dinero a Petroperú.
Se acomodó. Y ahora se dice que Petroperú es estratégica, pero nunca lo fue.
¿Por qué sería estratégica si solo tiene el 25% de participación en el mercado de hidrocarburos? Si desaparece, no pasaría nada.Petroperú no produce nada más que la necesidad de hacer operaciones medio raras, de vez en cuando, para mantenerla viva.
Solo produce deuda, que ya supera los 8 mil millones de dólares.
Y, además, expectativa de ganancia fácil. ¿Por qué cree que hay tantos bonistas?
¿Por qué se tiene tanto miedo de liquidar Petroperú y que los bonistas vengan a cobrar su inversión? Ellos sabían en lo que se metían al comprar estos bonos.
Es un miedo inventado. Los bonistas son privados y saben que los bonos tienen un precio y una tasa de interés. Los bonos pueden, simplemente, dejarse de pagar y el privado pierde. No pasaría nada. Nosotros no estamos para proteger a los privados; tenemos que preocuparnos en que los recursos que pagan los contribuyentes se gasten en educación o salud. Petroperú no se mantiene del aire, sino del hambre. Es una desgracia. Mata gente, porque, cuando se asignan mal los recursos del Estado, alguien va a morir por falta de atención básica. Es un acto criminal mantener Petroperú en un país pobre.
Es un acto criminal mantener Petroperú en un país pobre porque, si se sigue inyectando dinero a esta empresa estatal, le estás quitando presupuesto al sector salud, por ejemplo.
Recursos, claro. Los presidentes matan. Cuando un presidente inepto llega al poder, mata gente.
¿Narváez es la cuota del partido Juntos por el
Perú, de Roberto Sánchez, en el Ejecutivo? Porque él postuló al Congreso por dicho partido.
Tú conoces más de las conexiones de esta gente, pero el señor Narváez y su directorio serán responsables de lo que hagan. Cualquier persona decente no aceptaría el cargo.
Si usted fuera ministro de Economía, ¿renunciaría al cargo ante la designación de Narváez?
Yo no sería ministro de Economía de la señora Boluarte. La señora me cae simpatiquísima, pero son sus ideas las que me distancian de ella. Pero, si yo tuviera que aconsejarle algo al señor Arista, le diría que debe irse. Su nombre ya estaba bastante gastado.